Una nueva estimación de población en residencias de mayores

Antonio Abellán García, Pilar Aceituno Nieto, Isabel Fernández Morales, Diego Ramiro Fariñas, Belén Castillo. Envejecimiento en Red. Departamento de Población, CSIC.

Rogelio Pujol Rodríguez. Instituto Nacional de Estadística.

 

El pasado 24-4-2020 publicamos “Una estimación de la población que vive en residencias de mayores” en nuestro blog Envejecimiento en red. El artículo ha tenido cierta aceptación (1). Ahora queremos presentar una nueva con el objetivo de contrastarla con la anterior utilizando un procedimiento distinto y explicar las posibles diferencias.

La estimación publicada se basaba en una estandarización que tomaba como referencia los datos censales de 2011 por edad de personas residentes en alojamientos colectivos, subtipo “residencias de mayores”, y aplicaba ese patrón de edad a la población de 2019. Estimábamos para este año una población de 322.180 personas de 65+ años que vivía en residencias de personas mayores. Si se tomaba la población de 60+ años, la cifra de residentes ascendía a 333.920 personas, aceptando que en realidad hay personas residentes por debajo del umbral de 65 años, como ya puso de manifiesto el propio Censo de 2011.

Procedimiento. La nueva estimación explota nuestra propia base de datos de residencias de personas mayores, encuesta de 2017, en la que se preguntó por el nivel de ocupación. Este dato de ocupación no se publicó en el informe correspondiente a esa oleada (Informe nº 18, febrero 2018). A la pregunta sobre el nivel de ocupación respondieron 2.612 residencias (de un total de 5.378). De las que respondieron, se toma la cifra de plazas totales y la de plazas ocupadas y se calcula el nivel de ocupación (%). Nuestra estimación se basa en asignar ese nivel de ocupación a aquellas residencias que no respondieron a la pregunta, pero de las que conocemos las plazas totales. Este procedimiento de asignación de plazas es una debilidad de la estimación.

Resultado.  En la fecha de referencia de nuestro cálculo, 2017, había un total de 366.633 plazas/camas en residencias de mayores en España (Tabla 1). Las residencias que respondieron a la pregunta de ocupación declararon 204.214 plazas totales y de estas, 175.273 estaban ocupadas, el 85,8%. Aplicado este patrón de ocupación al resto de residencias que declararon plazas totales pero no plazas ocupadas, resulta una ocupación total de plazas en residencias de mayores de 314.674 (175.273, declaradas por las propias residencias y el resto, 139.401, estimadas).

 

Conclusión. Contrastada esta nueva estimación con la de 2019 ya publicada por Envejecimiento en Red, observamos:

— una similitud en las magnitudes globales de ambas estimaciones, que se sitúan por encima de las 300.000 plazas ocupadas;

— un aumento del número de plazas ocupadas (+19.246) entre ambos años;

— un creciente nivel de ocupación (del 85,8% al 89,5%).

Se considera razonable las magnitudes de plazas ocupadas en el conjunto de las residencias españolas en su comparación con lo ya publicado. A falta de un censo de confianza de residencias y residentes, estas cifras aproximadas podrían ser tenidas en cuenta para estrategias de prevención, políticas sociales, emergencias sanitarias, mercado residencial, etc.

El aumento de la ocupación entre ambos años responde a la misma lógica que ya comentábamos en la anterior estimación: el proceso general de envejecimiento de la población española y en especial de los ya viejos, con desplazamiento del peso porcentual hacia los grupos de edad más avanzada. Esto aumenta la probabilidad de encontrar personas con mayor riesgo de deterioro, físico o mental, candidatos a ser institucionalizados, de lo que se deduce una demanda creciente de centros de esta naturaleza y de profesionales formados.

El aumento de la proporción de ocupación está indicando posiblemente una respuesta insuficiente ante una demanda demográfica creciente: aumentan los demandantes potenciales y no se construyen suficientes centros residenciales, generales ni especializados (demencias, rehabilitación, cuidados intensivos). Esto puede traducirse en una mayor presión o tensión en el mercado residencial, precios, gestión y funcionamiento diario de las propias residencias.

Razones estructurales como la evolución demográfica, la situación del sector residencial, la demanda creciente de plazas residenciales y la respuesta insuficiente, y otra razón circunstancial como la debacle de enfermedad y muerte ocasionadas por el coronavirus durante los primeros meses de 2020 en estos establecimientos, ponen al sector de residencias en el centro de atención de las políticas sanitarias, sociales y económicas. Antes de la pandemia de Covid-19 se incrementaba la demanda de plazas en residencias, pero ¿qué sucederá ahora? ¿quién da seguridad ante la desconfianza que amenaza a familias y residentes?

 

Notas

(1) En el momento de publicación de esta segunda estimación se habían alcanzado las 3275 visitas. Además, ha sido citado en un reciente artículo publicado en la revista The Lancet: Pollán et al. (2020): Prevalence of SARS-CoV-2 in Spain (ENE-COVID): a nationwide, population-based seroepidemiological study.

 

0 Comentarios

Aún no hay comentarios

Puedes ser el primer comentario de este artículo!

Responder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.